Semillas Elosegui

En 2010 se inauguró dentro del estudio de Eva Villar el espacio de creación RQER: www.rqer.es

 

El proyecto Exposición por cese, impulsado por Eva Villar, propone una serie de intervenciones artísticas y expositivas en pequeños comercios de Donostia que van a cerrar sus puertas o que han apagado ya sus luces. Tomando la memoria como hilo conductor y reivindicando estos espacios singulares e insustituibles, Villar propone acercar el trabajo artístico a la calle, sacándolo de los cánones expositivos, para interpelar directamente a la ciudadanía.

Exposición por cese rinde homenaje a estas tiendas “tradicionales”, ligadas a la historia y la cultura local, y es también una acción de denuncia sobre la sociedad del consumo, el individualismo y las formas actuales de vivir. Con el objetivo de abrir un espacio de reflexión crítica, en cada intervención se muestra una selección de obras de artistas comprometidos con su trabajo, que ponen en valor la capacidad del arte contemporáneo para interrogar y afectar nuestra conciencia.
Semillas Elosegui, la “tienda de la remolacha”, cerró sus puertas el 31 de diciembre, tras más de 100 años de actividad conformando el paisaje cotidiano de la parte vieja.

En esta Exposición por cese, homenaje a este comercio centenario, presentamos el trabajo de Jon CazenaveMaría Cueto, y Jaime de Los Ríos, tres artistas que de formas diferentes dialogan con la naturaleza y con la memoria, imaginando formas de vincularnos al entorno más atentas y respetuosas. Las semillas, pequeños recipientes de conocimientos ancestrales, cápsulas de memoria biocultural seleccionada con mimo por agricultores y baserritarras, operan en esta ocasión como metáfora que liga los contenidos de la propuesta expositiva. El arte, como las semillas, también contiene la potencia creativa para generar nuevas formas de vida y procesos de transformación social.

Las grandes marcas y cadenas comerciales están acabando con el comercio local, arrasando con el pasado y el conocimiento compartido. Así operan también las grandes industrias agroalimentarias, que crean semillas estandarizadas, modificadas genéticamente, que no son capaces de reproducirse y obligan a quien las cultiva a comprarlas de nuevo cada año. Estas semillas estériles que ya no participan del ciclo elemental de la vida y la transmisión de la memoria, se convierten en un mero producto para comercializar en el mercado global, despojadas de sus vínculos relacionales con el ecosistema. Pensamos que la acción artística es una forma de resistir ante estos procesos de extinción de la vida, y que espacios cargados de memoria como Semillas Elosegui, nos invitan a cultivar la imaginación y a rescatar historias olvidadas que nos permitan construir formas de vivir que no estén basadas en la rapidez del consumo y la inmediatez del olvido.

Las obras que aquí se presentan son una invitación a la reflexión sobre el tiempo, la memoria y las formas de la naturaleza desde una sensibilidad artística y creativa y no desde la lógica del dominio para el consumo y la explotación. Los trabajos de Cazenave, Cueto y de los Ríos tratan de mostrar relaciones y descifrar códigos que nos recuerden los ritmos de la vida y nos inspiren en la creación y transmisión de la memoria que somos y habitamos. El arte, como las semillas, busca ese lugar apropiado en el que germinar y crecer de nuevo, inventando y recreando poéticas del recuerdo y constelaciones relacionales.

Performance: Myriam Perez Cazabon and Leire Otamendi.

The Exhibition for Closure project, promoted by Eva Villar, combines a series of artistic and exhibition events in small shops in our cities, shops which are going to close or have already turned their lights out. Taking memory as our common thread and reclaiming these unique, irreplaceable spaces, Villar wants to take artistic work to the street, taking it out of the norms for exhibitions, and challenging people directly.

Exhibition for Closure pays homage to these traditional shops, with their links to local history and culture. In order to open a space for critical reflection, each event will show a selection of works by committed artists, valuing the ability of contemporary art to interrogate and affect our awareness.
Semillas Elosegui, the «beetroot shop», closed its doors on December 31st, 2019 after more than 100 years; it had become part of the daily landscape in the old part of town.

In this exhibition we present the work of Jon CazenaveMaría Cueto, and Jaime de Los Ríos, three artists who in their different ways converse with nature and memory, imagining ways to link us to the most attentive, respectful surroundings. Seeds, small containers of ancestral knowledge, capsules of bio-cultural memory selected with care by farmers, work on this occasion as a metaphor that links the contents of the exhibition. Art, like seeds, seeks the right place to germinate and grow again. It also has the creative power to generate new forms of life and processes of social transformation.

Big brands and chains are killing local shops, sweeping away the past, and shared knowledge. That is how the large-scale food companies work, creating standardized, genetically modified seeds that cannot be reproduced, forcing farmers who use them to buy them again every year. These sterile seeds which no longer part of the basic cycle of life and memory transmission become a mere product to market on the global market, stripped of any relational link with the ecosystem.
We believe artistic action is a way of standing up to those life-extinguishing processes, and that spaces full of memory, such as Elosegui Seeds, invite us to cultivate our imagination and rescue forgotten stories that allow us to build ways of life that are not based on the speed of consumption and the immediacy of oblivion.

The works presented here are an invitation to reflect on time, memory, and the forms of nature with artistic, creative sensibility and not from the point of view of the dominance of consumption and exploitation. The works of Cazenave, Cueto, and de Los Ríos seek to show relationships and decipher codes that remind us of the rhythms of life, inspiring us to create and transmit the memory of what we are and where we live.

Performance by Myriam Perez Cazabon and Leire Otamendi.